Nappo Real Estate presenta este magnífico chalet independiente en Marratxí, una propiedad diseñada para quienes buscan espacio, privacidad y tranquilidad en un entorno residencial consolidado, sin renunciar a la comodidad de estar cerca de Palma y con todos los servicios a su alcance.
Situado en una zona tranquila y familiar, a pocos metros de una amplia área verde, el chalet ofrece vistas despejadas a la montaña y a la bahía de Palma, creando un entorno natural privilegiado y lleno de luz. La vivienda se asienta sobre una parcela privada de 816 m² y cuenta con 298 m² construidos, distribuidos en dos plantas de manera funcional y acogedora.
La propiedad dispone de cuatro amplios dormitorios dobles y un despacho independiente, ideal para teletrabajo o como espacio adicional. Cuenta con dos baños completos, recientemente reformados. El salón-comedor, amplio y luminoso, conecta directamente con el jardín y la piscina, mientras que la cocina independiente, moderna y totalmente equipada, ofrece un espacio cómodo y funcional para el día a día.
En el exterior, la vivienda dispone de porches y terrazas diseñados para disfrutarse durante todo el año, destacando un porche cerrado con sistema Lumon. El jardín, perfectamente cuidado, cuenta con riego automático y una piscina privada equipada con descalcificador para su óptimo mantenimiento.
En cuanto a los acabados, el pavimento interior es de tarima flotante antihumedad, mientras que el exterior es de gres. La propiedad se completa con garaje privado y prácticos espacios de almacenamiento exteriores.
El chalet se encuentra en perfecto estado, listo para entrar a vivir, y ha sido construido con materiales de alta calidad, como ventanas de aluminio con acristalamiento Climalit, carpintería interior de madera natural, radiadores de gas ciudad, aire acondicionado en todas las estancias, suelos de gres y parquet, y una excelente luminosidad que aporta calidez a todos los espacios.
Una vivienda que combina confort, amplitud y calidad de vida, en una de las zonas más demandadas de Marratxí.
Porque donde hay Nappo, hay casa.